Bienvenido(a) a Cómo Bajar la Presión Arterial, un sitio donde hablaremos sobre asuntos relacionados a la hipertensión y las enfermedades relacionadas.

¿Qué es la hipertensión arterial?

La hipertensión arterial, también conocida popularmente como presión alta, es considerada una enfermedad silenciosa, porque no suele presentar síntomas muy claros, retrasando así el diagnóstico por parte de un médico y su posterior tratamiento.

Está relacionada con la fuerza que la sangre hace contra las paredes de las arterias para conseguir circular por todo el cuerpo.

La enfermedad es diagnosticada cuando la presión arterial del paciente, mayor de 18 años, es superior a 140 x 90 mmHg (o 14 por 9).

Te recomiendo que veas la tabla de la presión arterial por rangos de edad aquí para saber si la tienes en un nivel ideal.

A propósito, es recomendable que te hagas un control periódico de tu presión arterial, de ser posible con la ayuda de un profesional de salud.

Pero por supuesto que también puedes hacerlo en casa. Con todos los tipos de aparatos medidores disponibles que hay hoy día, es posible que tú o alguien próximo a tí ya tenga uno.

Sin embargo, primero es recomendable que aprendas cuál es la forma correcta de hacerlo, porque los resultados podrían no ser correctos si lo haces de forma equivocada.

A propósito, en este otro artículo te doy algunos tips para que sepas medirte la presión de forma correcta y en los momentos más apropiados.

medir la presión

Aprende a medirte la presión arterial correctamente

¿Qué sintomas tiene la presión alta?

La hipertensión arterial es en verdad una enfermedad traicionera, pues por lo general sólo produce síntomas en fases muy avanzadas o cuando la presión aumenta de forma abrupta y exagerada.

Algunas personas, sin embargo, pueden presentar ciertos signos, tales como dolores de cabeza, en el pecho y mareos, entre otros, que representan un verdadero alerta.

No obstante, hay muchos mitos relacionados a este tema y muchas veces los supuestos síntomas no pasan de falsos signos.

Es decir, algunas veces se pueden confundir las causas con las consecuencias.

Permíteme que te lo explique mejor con un ejemplo

Una persona puede estar con jaqueca y pensar que es un síntoma de la presión alta, cuando en verdad puede haber sido todo lo contrario. O sea, la causa de su jaqueca (el estrés por ejemplo) puede haber aumentado su presión arterial momentáneamente.

¿Qué causa la hipertensión?

La presión arterial se eleva por varios motivos, pero principalmente lo hace porque los vasos sanguíneos se contraen.

El estrechamiento de las arterias hace que el corazón tenga que trabajar con más fuerza para impulsar la sangre y recibirla de vuelta.

Como consecuencia, la hipertensión daña las arterias y puede aumentar el tamaño del corazón.

En la mayoría de los pacientes hipertensos no existe una causa orgánica.

La tensión arterial alta puede ser causada por predisposición hereditaria y factores externos de riesgo, tales como la obesidad, el estrés y el consumo excesivo de alcohol y sal.

En verdad las enfermedades orgánicas o los trastornos hormonales son los responsables de la hipertensión en un bajo porcentaje de los casos.

Te recomiendo que veas informaciones más detalladas sobre las causas de este trastorno aquí.

cómo bajar la presión arterial

Las consecuencias de la presión arterial no tratada

¿Cuáles son las complicaciones de la hipertensión arterial?

La hipertensión no tratada puede llevar a varias lesiones orgánicas. El corazón, el cerebro, los riñones, las arterias y los ojos son particularmente vulnerables.

– Lesiones y enfermedades del corazón

Cuanto más alta es la tensión arterial, más el corazón tiene que trabajar para bombear la sangre hacia las arterias principales.

El músculo cardíaco tiene que adaptarse a este estrés creciente a lo largo del tiempo y por eso aumenta su tamaño.

Además del espesamiento de sus fibras musculares (hipertrofia del músculo cardíaco), el tejido conjuntivo entre las mismas se desarrolla. Es el llamado “corazón hipertenso”.

Un paciente hipertenso puede tomar conciencia de ello cuando al hacer esfuerzo le falta el aire.

Otro gran problema es que el flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco no acompaña su crecimiento.

Las pequeñas arterias que lo recorren son a menudo oprimidas por la presión alta (microangiopatía), de tal manera que el suministro de oxígeno y nutrientes a las capas más profundas del miocardio puede estar en riesgo.

Es por eso que un paciente con presión alta tiene a veces dolores en el pecho. Si no se trata, el fallo cardiaco crónico (insuficiencia cardíaca) se desarrolla con un agrandamiento de los ventrículos.

Además, el patrón típico de un corazón hipertenso incluye a menudo arritmia (disturbios del ritmo cardíaco) en la forma de las denominadas extrasístoles y fibrilación.

– Lesiones en el cerebro

La hipertensión es el factor de riesgo más importante para los ACVs.

La oclusión o estenosis grave en los hipertensos puede ocurrir en las venas cerebrales más grandes y causar un accidente cerebrovascular.

En el cerebro, un flujo sanguíneo insuficiente puede también afectar las pequeñas venas, incluso a las más finas (microangiopatía).

De esta manera, se manifiesta un insuficiente suministro de oxígeno y nutrientes. Como consecuencia, el desempeño del cerebro se ve afectado.

– Problemas renales

La hipertensión es especialmente nociva para las pequeñas arterias en los riñones.

Los cambios causados por la hipertensión y la arteriosclerosis son especialmente peligrosos para los vasos más pequeños de los riñones, que forman parte de su sistema de filtración (nefroesclerosis).

En caso de lesiones renales, la regulación del equilibrio de los fluidos queda comprometida y los residuos metabólicos se acumulan en el organismo.

Esto se conoce como insuficiencia renal.

Además, debido a las lesiones en el sistema de filtración, los riñones dejan de conservar ciertas sustancias, como por ejemplo ciertas proteínas (albúmina), que también son importantes para el cuerpo.

En consecuencia, dichas sustancias son cada vez más excretadas a través de la orina.

– Otras posibles complicaciones

La arteriosclerosis relacionada con la obstrucción vascular en las arterias pélvicas y en las piernas puede conducir a lesiones en la retina (retinopatía relacionada con la hipertensión), lo que a largo plazo causa trastornos graves en la visión.

La hipertensión generalmente hace que los vasos sanguíneos se vuelvan rígidos y frágiles.

Si quedaran depositados grasa y placas en los vasos sanguíneos, su diámetro se reducirá produciendo trastornos circulatorios (arteriosclerosis).

La hipertensión también es responsable por otras enfermedades graves, como puedes verlo aquí.

medicamentos para la hipertensión

Medicamentos para la presión alta

¿Cómo puedo bajar la presión arterial?

Esta era una pregunta que solía hacerme con mucha frecuencia y me imagino que si eres hipertenso(a) tú también te la harás.

Lamentablemente la respuesta que los médicos me daban era de que, luego de estar en un nivel muy avanzado, la única forma en que podría controlar mi hipertensión sería con el uso de medicamentos para el resto de mi vida.

Y por supuesto que yo les hice caso… usé fármacos para controlar la presión por muchos años.

Ah y no era sólo eso: también usaba otros medicamentos para eliminar los efectos secundarios de los primeros. Y luego otros para controlar los síntomas de éstos…

¿Conoces a alguien que tenga una verdadera “farmacia en casa”? Pues así era yo.

Pero antes de seguir contándote mi historia (lo haré más adelante), veamos cómo funcionan los tratamientos para la hipertensión.

– Los tratamientos médicos para la presión alta

El objetivo de un tratamiento efectivo debe ser no dejar que la presión sobrepase los valores de 120/80 mmHg (12 por 8).

En los casos de hipertensión leve, con la diastólica (la de abajo) entre 9 y 10, se intenta primero el tratamiento no medicamentoso, que es muy importante e implica cambios en los hábitos de vida.

La persona necesita practicar ejercicios físicos, no exagerar en la sal y las bebidas alcohólicas, controlar el estrés y el sobrepeso, es decir, llevar una vida sana.

Como sin lugar a dudas existe una clara relación entre la hipertensión y el aumento del peso corporal, reducir el 10% del mismo es una forma eficaz de reducir los niveles de la presión arterial.

Por ejemplo, cada 1kg de peso eliminado, la presión del hipertenso cae en promedio de 1,3 mmHg a 1,6 mmHg.

Necesidad de medicación
Pero si el paciente tiene la presión ligeramente aumentada y no logra controlarla de la forma mencionada, o incluso si ya tiene su diastólica más elevada (11 o 12), es necesario introducir medicación para dejar los vasos sanguíneos más relajados.

Todos los medicamentos para la hipertensión son vasodilatadores y actúan de distintas maneras.

Los más antiguos, entre ellos los diuréticos, por ejemplo, al principio hacen que la persona pierda un poco más de sal y de agua que lo habitual, pero también ayudan a reducir la reactividad de los vasos.

Los más modernos, en cambio, suelen ser más tolerados y provocan menos efectos secundarios.

Siempre es posible controlar la presión arterial desde que sean seguidas todas las recomendaciones del médico.

Para esto, el paciente necesita hacer su parte: tomar los remedios correctamente y cambiar sus hábitos de vida.

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Remedios caseros para bajar la presión

– ¿Hay remedios caseros para bajar la presión?

Sí, los hay, pero permíteme alertarte lo siguiente: si ya estás haciendo un tratamiento con medicamentos, no debes dejar de tomarlos sin el consentimiento de tu médico.

En mi blog puedes ver algunos consejos y tratamientos naturales, como por ejemplo:

  1. Un té que baja la presión alta.
  2. Los alimentos que ayudan a reducir la tensión arterial.
  3. Consejos para eliminar la hipertensión sin remedios.

La importancia de tratar la hipertensión

Debemos darle a la hipertensión la gran importancia que tiene, ya que muchísimas personas no se la toman muy en serio y terminan sufriendo sus consecuencias.

Precisamos entender que, si no la tratamos apropiadamente, podemos estar corriendo serios riesgos, como ya vimos en otro apartado.

Por supuesto que hay muchos casos que son de hipertensión leve, pero cada vez hay más personas que llegan al médico con hipertensión grave, por no habérsela tratado a tiempo.

O lo que es peor, son internadas luego de haber sufrido un infarto, un ACV u otras enfermedades graves que podrían haber sido evitadas fácilmente.

No obstante, algo muy importante que debemos considerar es que el tratamiento que vayamos a hacer nos de la garantía de resolver el problema de forma definitiva.

En otras palabras:
No te parece que un buen tratamiento necesita proporcionarnos la cura de la hipertensión y garantizarnos que no volvamos a tenerla nunca más, sin que tengamos que volvernos esclavos del uso de medicamentos para el resto de nuestra vida?

¿Pero, esto es posible…?

Definitivamente sí lo es, pero siempre y cuando se siga un tratamiento efectivo con constancia y perseverancia.

A propósito, antes que lo olvide, puedes ver el final de mi historia aquí.

Es decir, no basta con que cambiemos nuestro estilo de vida sólo por algunas semanas y, cuando nos sintamos un poco mejor, volvamos a los malos hábitos que teníamos antes y que nos llevaron a esa situación.

Bien, hemos llegado al final de este artículo. Espero que toda la información que te proporciono en mi blog te sea de utilidad y que pronto te cures. ¡Un saludo!

Ah, por supuesto: déjame tus preguntas o comentarios al final de la página, te prometo que los leeré y te responderé.

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