Los parámetros de la presión arterial

Actualizado el 10/07/2017

La hipertensión arterial afecta afecta a millones de personas en todo el mundo: se estima que alrededor del 20% de la población tiene niveles de presión arterial por encima de lo normal.

Entre los ancianos este trastorno es mucho más común y está presente en más de la mitad de la población.

La hipertensión es el factor de riesgo más común de enfermedades cardiovasculares y accidente cerebrovascular (ACV).

La presión arterial alta es también responsable de otros problemas graves, tales como la insuficiencia renal crónica, aneurismas y lesiones en los vasos sanguíneos de los ojos.

Como si no bastasen todas estas posibles complicaciones, también tiene otro problema: es una enfermedad silenciosa que no causa síntomas en la mayoría de los casos.

parametros de la presion arterialPor lo tanto, la única manera de saber si una persona es hipertensa, es a través del control de su presión arterial.

Pero, ¿cuál es la presión considerada normal?

Bien, en este artículo verás cuáles son los parámetros de la presión arterial deseables para adolescentes, adultos y ancianos.

¿Qué es hipertensión arterial?

La tensión arterial es la presión que la sangre ejerce sobre las paredes de las arterias.

Vamos a hacer una analogía: imagínate una manguera toda vacía.

Al abrirse el agua, la presión dentro de la manguera se eleva y sus paredes se distienden.

Como la manguera es un sistema abierto, por más que abramos el grifo, el hecho de que el agua salga en el otro extremo evita que la presión en su pared suba demasiado.

Sin embargo, en el cuerpo humano, el sistema circulatorio es un sistema cerrado.

Si la presión dentro de los vasos sanguíneos aumenta, la sangre no tiene a dónde ir y, lo único que el organismo puede hacer, es estirarlos con el fin de soportar el volumen de la sangre circulante.

Teóricamente, los vasos sanguíneos son autorregulables, es decir, se comprimen o dilatan de acuerdo con el volumen de la sangre que está circulando, a fin de mantener más o menos constante la presión arterial.

Si el volumen de sangre disminuye ligeramente, los vasos se comprimen (vasoconstricción); si el volumen aumenta un poco, los vasos se dilatan (vasodilatación).

Pero por supuesto que todo tiene un límite.

Si el volumen de sangre disminuye o aumenta demasiado, por más que las arterias se contraigan o expandan, en un determinado momento ya no serán capaces de mantener la presión arterial en un nivel apropiado.

Así que con esto ya puedes entender que, una de las causas de la presión arterial alta, es el aumento excesivo del volumen de la sangre dentro de los vasos sanguíneos.

Este exceso ocurre generalmente cuando el cuerpo retiene mucha sal y agua.

Fallas en la autorregulación de las arterias

No obstante, la mayoría de los pacientes hipertensos no tiene exceso de líquido en el cuerpo, o al menos no lo suficiente como para superar la capacidad de dilatación de los vasos.

Lo que ocurre es una falla en la capacidad de autorregulación. Las arterias siempre se comprimen más de lo necesario para que la presión arterial se normalice.

El origen de la pérdida de dicha capacidad de autorregulación, algo que conduce a la hipertensión, es muy complejo y aún no se comprende totalmente.

Lo que se sabe es que envuelve varios factores:

  • la genética (tendencia dentro de los familiares más próximos),
  • la cantidad de sal de mesa (sodio) en el cuerpo,
  • la capacidad de los riñones para hacer frente al volumen de agua corporal,
  • la producción de hormonas que actúan directamente sobre la pared de los vasos sanguíneos;
  • la propia salud de las arterias, que deben ser capaces de contraerse y dilatarse correctamente.

Cuanto menor sea la capacidad de los vasos autoregularse de acuerdo con el volumen de sangre presente, mayor será el riesgo del paciente desarrollar hipertensión.

Los casos más graves suelen ser aquéllos en los que el paciente tiene un real exceso de volumen sanguíneo y sus vasos son incapaces de dilatarse para dar cabida a una mayor presión sobre sus paredes.

¿Qué son presión arterial sistólica y diastólica?

Para entender lo que es una presión arterial normal, primero debemos entender cómo se describen los valores de la presión.

Por ejemplo, ¿tú sabes lo que significa decir que un paciente tiene la presión arterial de 120/80 mmHg?

El corazón bombea la sangre a través de sus latidos.

Tratamiento natural de la hipertensión

Cuando se contrae, se expulsa la sangre hacia el interior de los vasos. Cuando se relaja, se vuelve a llenar de sangre.

Esta alternancia entre contracción y relajación se produce en promedio de 60 a 100 veces por minuto. El corazón se llena y se vacía, se llena y se vacía…

La presión en las paredes de las arterias es pulsátil, es decir, aumenta en la fase de contracción del corazón y disminuye en la fase de relajación.

La contracción del músculo del corazón se llama sístole, por lo tanto, la presión arterial sistólica es la que se produce durante la sístole.

La relajación del músculo del corazón se denomina diástole, por lo que la presión arterial diastólica es la que se produce durante la diástole.

La presión arterial está en su valor más alto durante la sístole y más bajo durante la diástole. Por lo tanto, también se llaman presión máxima y presión mínima.

La medición de la presión arterial se describe en la unidad de milímetros de mercurio (mmHg).

Entonces, si el paciente tiene una presión arterial de 120/90 mmHg, eso significa que la presión máxima en la pared de la arteria que se produce durante la sístole, es 120 mmHg y la presión mínima que se produce durante la diástole, es 80 mmHg.

Popularmente se dice 12/8 (12 por 8), pero de hecho, la forma correcta es 120/80 (120 por 80), ya que ésta es la cantidad de presión en milímetros de mercurio.

¿Cuáles son los parámetros de la presión arterial considerados normales?

Nuestras arterias fueron programadas para trabajar dentro de ciertos valores de presión.

Cuando las arterias se someten de forma prolongada a niveles de presión muy elevados, el exceso de tensión en sus paredes empieza a causar lesiones graves.

Pequeñas grietas pueden surgir en las paredes, facilitando la ruptura de pequeños vasos sanguíneos y la formación de placas de calcio en las arterias de mayor diámetro.

Estas placas, además de reducir la elasticidad de las arterias, también reducen su calibre interno, favoreciendo la oclusión de la circulación por trombos, fenómeno denominado trombosis.

Además del daño a los vasos sanguíneos, la presión arterial también aumenta el trabajo del corazón, que debe bombear la sangre contra una mayor resistencia.

Después de años de exceso de trabajo, el corazón comienza a dilatarse, lo que lleva a una insuficiencia cardíaca.

Por lo tanto, la presión arterial normal es aquélla en la cual las arterias no están bajo estrés y el corazón no está sobrecargado.

Niveles de la presión arterial

En la actualidad, los niveles de presión arterial para adolescentes, adultos y ancianos  se dividen de la siguiente manera:

  • Presión arterial normal – Personas con presión arterial sistólica inferior a 120 mmHg y presión diastólica inferior a 80 mmHg.
  • Prehipertensión – Pacientes con presión arterial sistólica entre 120 y 139 mmHg o presión diastólica entre 80 y 89 mmHg.
  • Hipertensión Fase 1 – Pacientes con presión arterial sistólica entre 140 y 159 mmHg o presión diastólica entre 90 y 99 mmHg.
  • Hipertensión Fase 2 – Pacientes con presión arterial sistólica por encima de 160 mmHg o presión arterial diastólica superior a 100 mmHg.
  • Crisis Hipertensiva – Pacientes con presión arterial sistólica por encima de 180 mmHg o presión arterial diastólica por encima de 110 mmHg.

Los valores descritos anteriormente se utilizan para diagnosticar y clasificar la hipertensión, pero no sirven como objetivo para un tratamiento.

Los parámetros para pacientes que toman medicamentos

En los pacientes hipertensos que usan medicamentos, los valores que se pretende alcanzar son:

  • Adolescentes y adultos jóvenes – la presión arterial debe estar por debajo de 140/90 mmHg.
  • Adultos mayores de 60 años que no tengan enfermedad renal crónica o diabetes – la presión arterial debe estar por debajo de 150/90 mmHg.
  • Adultos mayores de 60 años que tengan diabetes y/o enfermedad renal crónica – la presión arterial debe estar por debajo de 140/90 mmHg.

Valores normales en los niños

La definición de la hipertensión en los niños es mucho más compleja, ya que depende del percentil (escala de 0 a 100) de altura en que se encuentra.

Por ejemplo, un niño de 5 años que esté en el percentil 10 de altura, se considera hipertenso si tuviera valores persistentemente por encima de 109/70 mmHg.

En cambio, otro niño, también de 5 años, pero en el percentil 90 de altura, debería tener valores frecuentemente por encima de 115/74 mmHg para ser diagnosticado con hipertensión.

Hay tablas con los valores de presión arterial aceptables de acuerdo con la edad y los percentiles 5, 10, 25, 50, 75, 90, y 95 de altura.

Son decenas de posibles valores, por lo que es imposible saberlos de memoria.

Después de medir la presión del niño, aún es necesario definir en qué percentil de altura se encuentra para poder, a través de la tabla, interpretar sus niveles de presión arterial, algo que sólo un profesional de la salud puede hacer de manera confiable.

Eso es todo por hoy, espero que te haya sido útil esta entrada sobre los parámetros de la presión arterial. Tómate la presión con frecuencia y mantenla bajo control.

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