Los parámetros de la presión arterial

Actualizado el 14/10/2017

La hipertensión arterial es un trastorno que afecta afecta a millones de personas en todo el mundo. Se estima que alrededor del 20% de la población tenga los niveles de su presión arterial por encima de lo normal.

Entre los ancianos esta condición es mucho más común y está presente en más de la mitad de la población.

La hipertensión es el factor de riesgo más frecuente de enfermedades cardiovasculares y accidente cerebrovascular (ACV).

También es responsable de otros problemas graves, tales como la insuficiencia renal crónica, aneurismas y lesiones en los vasos sanguíneos de los ojos.

Conoce los parámetros de la presión arterial normales

Persona con prehipertensión

Como si no bastasen todas estas posibles complicaciones, también tiene otro problema: es una enfermedad silenciosa que no causa síntomas en la gran mayoría de los casos.

Por lo tanto, la única manera de saber si una persona es hipertensa, es a través del control de su presión arterial.

Pero, ¿cuál es la presión considerada normal?

En este artículo verás cuáles son los parámetros de la presión arterial deseables para adolescentes, adultos y ancianos.

Además, sobre el final también comentaré sobre la presión ideal en los niños, que es mucho más compleja de ser calculada.

¿Qué es hipertensión arterial?

La tensión arterial es la presión que la sangre ejerce sobre las paredes de las arterias.

Hagamos una analogía: imagínate a una manguera vacía.

Al abrirse el agua, la presión dentro de la manguera se eleva y sus paredes se distienden.

Como se trata de un sistema abierto, por más que abramos el grifo, el hecho de que el agua salga en el otro extremo de la manguera evita que la presión en su pared suba demasiado.

Siguiendo con nuestra analogía, imaginemos ahora que conectamos las dos puntas de la manguera a una bomba que haga circular el agua en su interior.

En el cuerpo humano es así, el sistema circulatorio es cerrado.

Si la presión dentro de los vasos sanguíneos aumenta, la sangre no tiene a dónde ir y, lo único que el organismo puede hacer, es estirarlos con el fin de soportar el volumen de la sangre circulante.

Los vasos sanguíneos son autorregulables, es decir, se comprimen o dilatan de acuerdo al volumen de la sangre que está circulando, con la finalidad de mantener más o menos constante la presión en su interior.

Si el volumen de la sangre disminuye ligeramente, los vasos se comprimen (vasoconstricción); si el volumen aumenta un poco, los vasos se dilatan (vasodilatación).

Pero por supuesto que todo tiene un límite.

Si el volumen de la sangre disminuye o aumenta demasiado, por más que las arterias se contraigan o expandan, en un determinado momento ya no serán capaces de mantener la presión arterial en un nivel apropiado.

Así que con esto ya puedes entender lo siguiente:
Una de las causas de la presión arterial alta, es el aumento excesivo del volumen de la sangre dentro de los vasos sanguíneos.

Dicho exceso ocurre generalmente cuando el cuerpo retiene mucha sal y agua.

¿Las arterias pueden tener fallas?

En verdad la mayoría de los pacientes hipertensos no tiene tanto exceso de líquido en el cuerpo como para superar la capacidad de dilatación de los vasos.

Lo que ocurre muchas veces es una falla en la capacidad de autorregulación de las arterias, que no logran comprimirse o dilatarse todo lo necesario para que la presión arterial se normalice.

 La pérdida de dicha capacidad de autorregulación es algo que también conduce a la hipertensión .

Su origen es muy complejo y aun no se comprende totalmente, pero se sabe que envuelve varios factores:

  • la genética (tendencia dentro de los familiares más próximos);
  • la cantidad de sal de mesa (sodio) en el cuerpo;
  • la capacidad de los riñones para hacerle frente al volumen de agua corporal;
  • la producción de hormonas que actúan directamente sobre la pared de los vasos sanguíneos;
  • la propia salud de las arterias, que deben ser capaces de contraerse y dilatarse correctamente.

Cuanto más baja sea la capacidad que tengan los vasos para autoregularse de acuerdo con el volumen de sangre presente, más alto será el riesgo de desarrollar hipertensión.

Los casos más graves de hipertensión suelen tener ambas características:
El paciente tiene un exceso de volumen sanguíneo y además sus vasos son incapaces de dilatarse para dar cabida a una mayor presión sobre sus paredes.

¿Qué son presión arterial sistólica y diastólica?

Para entender lo que es presión arterial normal, primero debemos entender cómo se describen los valores de la presión.

Por ejemplo, ¿sabes lo que significa decir que una persona tiene la presión arterial de 120/80 mmHg (o lo que es lo mismo, 12/8)? Fíjate a continuación.

El corazón bombea la sangre a través de sus latidos: cuando se contrae, expulsa la sangre hacia el interior de los vasos; cuando se relaja, se vuelve a llenar de sangre.

Esta alternancia entre contracción y relajación se produce en promedio de 60 a 100 veces por minuto. El corazón se llena y se vacía, se llena y se vacía… a todo momento y durante toda nuestra vida.

La presión en las paredes de las arterias es pulsátil, es decir, aumenta en la etapa de contracción del corazón y disminuye en la de relajación.

La contracción del músculo del corazón se llama sístole, por lo tanto, la presión arterial sistólica es la que se produce durante la misma.

La relajación del músculo del corazón se denomina diástole, por lo que la presión arterial diastólica es la que se produce en ese momento.

La presión que ejerce la sangre en las arterias está en su valor más alto durante la sístole y más bajo durante la diástole.

Por ese motivo también se llaman respectivamente presión máxima y presión mínima (o popularmente “la de arriba” y “la de abajo”).

¿Qué significa mmHg?

La medición de la presión arterial se describe en la unidad de milímetros de mercurio (mmHg).

Entonces, si el paciente tiene una presión arterial de 120/80 mmHg, por ejemplo, eso significa lo siguiente:

  • la presión máxima en la pared de la arteria que se produce durante la sístole es de 120 mmHg;
  • la presión mínima que se produce durante la diástole es de 80 mmHg.

¿Te quedó más claro?

A propósito, popularmente se dice 12/8 (12 por 8), pero de hecho, la forma correcta es 120/80 (120 por 80), ya que ésta es la cantidad de presión en milímetros de mercurio.

¿Cuáles son los parámetros de la presión arterial considerados normales?

Nuestras arterias fueron programadas para trabajar dentro de ciertos parámetros de presión.

Cuando son sometidas de forma prolongada a niveles de presión muy elevados, el exceso de tensión en sus paredes empieza a causar lesiones graves.

Pequeñas grietas pueden aparecer en las paredes, facilitando así la ruptura de pequeños vasos sanguíneos y la formación de placas de calcio en las arterias de mayor diámetro.

Dichas placas, además de reducir la elasticidad de las arterias, también reducen su calibre interno, favoreciendo así la oclusión de la circulación por trombos, un fenómeno denominado trombosis.

Además del daño a los vasos sanguíneos, la presión arterial demasiado elevada aumenta el trabajo del corazón, que debe bombear la sangre contra una mayor resistencia.

Luego de años de exceso de trabajo, el corazón comienza a dilatarse, lo que lleva a una insuficiencia cardíaca.

Por lo tanto:
La presión arterial normal es aquélla en la cual las arterias no están bajo estrés y el corazón no está sobrecargado.

Pero ahora basta de teoría, vamos a las tablas…

Los niveles de la presión arterial para personas que no usan medicamentos

En la actualidad, los niveles de la presión arterial para adolescentes, adultos y ancianos sanos se dividen de la siguiente manera:

  • Presión arterial normal – Personas con presión arterial sistólica inferior a 120 mmHg y presión diastólica inferior a 80 mmHg.
  • Prehipertensión – Personas con presión arterial sistólica entre 120 y 139 mmHg o presión diastólica entre 80 y 89 mmHg.
  • Hipertensión Fase 1 – Pacientes con presión arterial sistólica entre 140 y 159 mmHg o presión diastólica entre 90 y 99 mmHg.
  • Hipertensión Fase 2 – Pacientes con presión arterial sistólica por encima de 160 mmHg o presión arterial diastólica superior a 100 mmHg.
  • Crisis Hipertensiva – Pacientes con presión arterial sistólica por encima de 180 mmHg o presión arterial diastólica por encima de 110 mmHg.

Los números descritos anteriormente se utilizan para diagnosticar y clasificar la hipertensión, pero no sirven como objetivo para un tratamiento.

Para esto último, el médico responsable deberá definir las metas adecuadas a cada paciente considerando su historial clínico.

Los parámetros para pacientes que toman medicamentos

En los pacientes hipertensos que usan medicamentos, los valores de la presión arterial que por lo general se pretende alcanzar son los siguientes:

  • Adolescentes y adultos jóvenes: debe estar por debajo de 140/90 mmHg.
  • Personas mayores de 60 años que no tengan enfermedad renal crónica o diabetes: por debajo de 150/90 mmHg.
  • Personas mayores de 60 años que padezcan diabetes y/o enfermedad renal crónica: por debajo de 140/90 mmHg.

¿Cuál es la presión ideal en los niños?

La definición de la hipertensión en los niños es muy distinta, ya que depende del percentil (es una escala de 0 a 100) de altura en que cada uno se encuentra.

Después de medirle la presión al niño, aun es necesario definir en qué percentil de altura está, para así lograr, a través de una tabla, interpretar sus niveles.

Ya te adelanto que esto es algo muy complejo que sólo un pediatra puede hacer de manera confiable.

Para darte dos ejemplos:

  • un niño de 5 años que esté en el percentil 10 de altura, se considera hipertenso si tuviera valores persistentemente por encima de 109/70 mmHg;
  • otro niño, también de 5 años, pero en el percentil 90 de altura, debería tener valores frecuentemente por encima de 115/74 mmHg para ser diagnosticado con hipertensión.

Hay tablas con los valores de la presión arterial aceptables para los niños de acuerdo a la edad y los percentiles 5, 10, 25, 50, 75, 90, y 95 de altura.

Es decir, son decenas de combinaciones y posibles valores, por lo que no hay modo de saberlos todos de memoria.

Bien, hemos llegado al final de este largo artículo. De verdad espero que te hayan sido útiles todas estas informaciones sobre los parámetros de la presión arterial.

A propósito, tómate la presión con frecuencia y mantenla bajo control.

Gracias por tu visita y, si lo deseas, déjame tus preguntas o comentarios más abajo, los leeré y te responderé.

También te recomiendo que veas:

El método natural que me ayudó a eliminar la hipertensión.

¿Te gustó esta entrada? Compártela con tus amigos:

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *